Por Lucy Castillo
Cuando una familia se muda a otro país, hay un centenar de cosas por organizar.
El hogar
La logística
El papeleo
Las rutinas que deben reconstruirse desde cero en un lugar desconocido
Sin embargo, según mi experiencia, hay una decisión que conlleva un peso emocional superior a cualquier otra.
El colegio.
Porque todo lo demás en una mudanza se puede ajustar.
Una casa se puede cambiar.
Una rutina se puede reconstruir.
Pero la experiencia de un niño al llegar a un nuevo país —sentirse seguro, sentirse bienvenido, sentirse capaz de adaptarse— marca el tono de todo lo que viene después.
Tanto para el niño como para toda la familia que lo rodea.
Esto no es solo una decisión logística
Soy educadora titulada en la primera infancia. He trabajado con niños de diferentes países, culturas y entornos familiares durante la mayor parte de mi vida profesional.
Y lo que sé —tanto por mi formación como por mis años de experiencia— es que la capacidad de un niño para adaptarse a un nuevo entorno depende enormemente de cómo se gestione esa transición.
Sobre la autora
Lucy Castillo es una profesional en gestión de estilo de vida especializada en entornos privados de alta confianza. es una profesional de la gestión del estilo de vida (lifestyle management) especializada en entornos privados de alta confianza. Con más de una década de experiencia brindando apoyo a personas de alto patrimonio neto y familias internacionales, su trabajo abarca operaciones del hogar, logística personal y profesional, y entornos transculturales complejos en toda Europa. También es la fundadora de Curve Luxe by Lucy Castillo. Curve Luxe by Lucy Castillo.